Ciempozuelos Centro Hospitalario de los Hermanos de · SAN JUAN DE DIOS en los años 1968...y sucesivos, vivencias y experiencias de Jose Manuel Plaza Gonzalez, autor del blog en diciembre año 2023.

ESCRITO POR JMF PLAZA
jmfplaza@gmail.com

Antecedentes e introducción


Han pasado más de cincuenta años, pero como parte de mi juventud, hoy comienzo a transcribir los recuerdos, apoyado en pequeñas fotos y documentación, de una de las facetas más fructíferas de mi vida, como fue los varios años que fui con mis amigas y amigos al Centro que regentaban los Hermanos de San Juan de Dios, entregados y dedicados al cuidado de enfermos mentales y que estaba ubicado en el pueblo denominado CIEMPOZUELOS, en la provincia de Madrid, en la carretera de Andalucía y accesible desde Madrid capital en el tren de cercanías que salía de la estación de Atocha y finalizaba en Aranjuez


También aprovecharé para testimoniar mi agradecimiento a mi amigo JOAQUIN RUJAS, (padre de la artista Ana Rujas, según creo) que fue con quien fui la primera vez y muchas más, aunque posteriormente era yo quien llevaba a otras amigas y amigos, (amig@s)

Entre los frailes recuerdo varios nombres, como el de Rene (peruano), Ángel Fonseca, Antonio Sáez de Tejada que era uno de los Superiores de la Orden, por entonces conocimos a varios, que ahora no recuerdo nombres.













            (Mi amigo Joaquín y yo con residentes  y con el hermano Ángel Fonseca)






Principio y decisiones


Todo comenzó por la actividad religiosa que mi amigo JOAQUIN RUJAS,  ya que asistía a retiros espirituales y conferencias religiosas, conociendo a religiosos como el fraile padre Juan que era gestor en un gran colegio en el barrio la  Concepción , en Madrid, y algún otro religioso (frailes quiero decir) de la Orden de San Juan de Dios, por lo que un día  había quedado con uno de estos frailes para ir al Centro Hospitalario, y por ello , dado que trabajábamos  durante la semana ( tendríamos dieciocho años)  un sábado nos fuimos en el tren a Ciempozuelos al Sanatorio psiquiátrico de los Hermanos de San Juan de Dios, y allí comenzamos  el periodo de dedicación especial en  nuestra juventud,  yendo los fines de semana y pasando periodos de vacaciones  en ese Centro, dando ayuda, cariño,  con absoluta entrega en la actividad con los enfermos y en la relación con los frailes de la Orden de San Juan de Dios 


Quienes éramos


Afortunadamente como he mencionado tuvimos la suerte de tener a nuestras amigas y amigos en muchas ocasiones y de forma aleatoria, compartiendo jornadas de fin de semana, yendo juntos en el tren  y repartiendo optimismo y dedicación a los enfermos, que estos grandemente agradecían, ya que era un Centro solo para hombres,( En frente había otro Centro para militares y otro cerca para mujeres) pero por parte de la Orden Hospitalaria , les pareció bien, y desde luego  el resultado fue magnifico y a plena satisfacción  de todos.


Como la prensa planteaba la actividad del Centro


Hace algún tiempo en una revista de mucha difusión y de temas  llamativos , casualmente me encontré con la publicación de un artículo titulado “Los locos andan sueltos” en el que decía “Entramos en el manicomio de Ciempozuelos. Testimonios en directo”. Todo esto me pareció una barbaridad y una publicación sensacionalista, ya a lo largo de mi testimonio, compensare esa triste, equivoca y desvirtuada impresión de la labor que se realizada por parte de los Hermanos de San Juan de Dios, y como nosotros jóvenes percibíamos unas radiantes jornadas de dedicación y cariño en la convivencia e interacción con los enfermos.

Con respecto al artículo de la citada revista, me sorprendió gratamente las fotos, (con cierta discriminación por parte de la revista al presentarlas) ya que esas fotos  me recordaban a los que hice yo con una cámara de fotos, del hermano de la Orden llamado Rene, creo recordar como he dicho que  era peruano, en las que en una Navidades hicimos una especial cena a un pequeño grupo de enfermos impedidos, y además adornamos  ese pabellón , (El Centro tenía cuatro o cinco  pabellones, ya describiré al respecto lo que recuerdo) 

Desgraciadamente no conservo fotos de esa especial jornada pues perdí el contacto por las vicisitudes de la vida   con traslados por trabajo a Zaragoza, y Barcelona, aunque posteriormente regresé a residir a Madrid, bueno exactamente en Rivas Vaciamadrid.










(Esta es una de las fotos de la pintura de un enfermo  llamado Carlos Ragel, que expresaba  a  semejanzas daliadanas su visión de los temas.)






Expectativas  de actividades


Por contra a  esas fotos  que aparecieron la revista, , mi  testimonio queda confirmado con las diversas fotos que poseo y  que adjunto y comentare, realizadas  con enfermos, con el hermano Ángel Fonseca, y sobre todo las de las jornadas de Enfermedades Mentales realizadas por los responsables del Centro Hospitalario en las que con mis amigas y amigos nos documentamos con la temática referida a las diferentes enfermedades de la mente y sus derivados físicos,   las técnicas que se aplicaban,  y  el seguimiento de los procesos psíquicos y emocionales de la pluralidad de enfermedades mentales, ¡Cuánto me gustaría rememorar con mis amigas y amigos de las fotos y con los Hermanos de San Juan de Dios aquellos intensos y carismáticos días de juventud comprometida)


Descripción de nuestra disponibilidad


Aunque mayoritariamente vivíamos en Canillejas, cada una y cada uno venían de otros lugares de Madrid, y hay que tener en cuenta que no siempre éramos los mismos, ya que era totalmente la participación   según la disponibilidad de cada uno en el día de fin de semana.

        Nos concentrábamos en la estación de Atocha, en la vía de cercanías que iba de Madrid a Aranjuez, hasta Ciempozuelos, subíamos la cuesta desde la estación al Centro Hospitalario. En muchas ocasiones mi amigo JOAQUIN RUJAS, llevaba un reproductor grabador de cinta, que algunas veces reproducía la música grabada o hacia grabaciones esporádicas, recuerdo una de las canciones era la de Serrat, que entonces estaba de moda” Vamos subiendo la cuesta, que arriba mi calle se vistió de fiesta.”



(Mi amigo Joaquín Rujas y yo, con varios de los muchos enfermos que ya eran amigos, dentro de una extenso numero de ellos, cuyos nombres no los recuerdo, eran asombrosos)





        Al llegar al Centro preguntábamos por el hermano Fonseca, o bien el que estuviera en la entrada para conocer las expectativas del día, que actividades  realizar en que pabellones,  como distribuirnos y planificar el horario para comer y para finalizar la jornada y retornar a la estación para coger el tren según horarios del mismo y regresar a casa. Normalmente nos ofrecían gratis la comida en la Hospedería, de forma que nuestra actividad era continuada.


Nuestra jornada festiva en el Centro


        Planificadas las actividades, nos dispersábamos, de dos en dos o como fuera necesario, según dicha actividad, según fuera esta nos proporcionaban los frailes y nos poníamos una bata blanca, según el tipo de actividad,  como aparecimos en las fotos mi amigo JOAQUIN RUJAS  y yo.

       Había muchas posibles  actuaciones que podíamos llevar a cabo, y al progresivo conocimiento y  familiarización con muchos de los enfermos, pasábamos mucho tiempo  charlando y  contrastando los diversos aspectos de la vida y de su situación, que en muchos casos era , bueno en la mayoría de ellos era muy compleja y teníamos que  tener un amplio concepto de la dificultad para no herir sensibilidades , y si proporcionar satisfacciones en  su día a día, dado que había una heterogeneidad de enfermedades que se podían detectar  en los diferente y numerosos habitantes del Centro Hospitalario 

         Inicialmente los frailes nos solían indicar tanto a las chicas como a los chicos que   actividades para llevar a cabo en la jornada eran diferentes según el pabellón donde fuéramos, de forma que nos repartíamos por el complejo según deseáramos. Había cuatro pabellones, more or less, (no recuerdo exactamente)  















        ( Otras de las muchas  pinturas de Carlos Ragel)



Distribución de los Pabellones en el  Centro


Estaba el pabellón de trabajos manuales, creo que en varios pabellones había este tipo de actividad , por lo que nos dispersábamos para colaborar en los diferentes  trabajos, como por ejemplo   nos sentábamos con los enfermos en mesas alargadas  para ir confeccionando con los materiales que se tenían un realizar la construcción de flores, ramos de flores de plástico, nuestra integración era total, de forma que si algún enfermo no nos conocía nos trataba como uno mas de ellos, eso era gran satisfacción ya que nuestra adaptación y entrega era lo que nos enriquecía  y llenaba de satisfacción.


Movilidad en el enorme recinto del Centro Psiquiátrico


Mayoritariamente los enfermos estaban  en todo el recinto libremente, solo acudían  a su pabellón a la hora de las comidas y  a su lugar de dormir., incluso había enfermos que tenían la posibilidad de salir fuera del recinto y deambular por el pueblo de Ciempozuelos, de forma que la gente del pueblo les conocían y respetaban, también alguno de los cuidadores vivían en el Centro , pues habían sido antiguos pacientes  que se habían mejorado en su enfermedad y colaboraban con los frailes Hermanos de la Orden de San Juan de Dios, creo recibían un ligero salario. 


Descripción de componentes en  el Sanatorio Psiquiátrico de  Ciempozuelos


Con respecto el número de enfermos me aventuraría a decir que había más de doscientos( muchos más seguro) entre toda loa pabellones   con diversidad de las enfermedades mentales, abarcando el espectro posible de los tipos de enfermedades, 

            Para la gobernabilidad de cuidado de todos estaba la gran familia de los Hermanos de San Juan de Dios, con el cuidado amoroso y especial que aportaban, junto al orden del desarrollo de las actividades y la elaboración de la logística (alimentos, medicación, vestimenta, etc.) del funcionamiento del Centro, mantenimiento de sus pabellones, organización de la pluralidad de los enfermos, en fin, gran complejidad.  El número de frailes Hermanos y Padres podría ser veinte, no sé bien qué tipo de formación o clase de estudios tenían, creo algunos eran lo que e se llamaban ATS, ayudantes técnicos sanitario, con sus  votos eclesiásticos que tuviera cada uno. La verdad es que no recuerdo preguntar detalles de tipo personal, y de donde procedían, era su vocación de entrega la necesitado, siguiendo la enseñanza de San Juan de Dios, cuyo Centro principal estaba en Sevilla ( No sé qué será de todo esta Orden y sus integrantes, ya mirare en internet). 




 (Con varios  de los  residentes , en mes de diciembre, los de blanco, iba a decir “los ángeles”)


Pabellones especiales


 También había, dos diferenciados pabellones, en los que están los enfermos de grandes crisis con enfermedades mentales agudas y otro en el que estaban los más críticos e impedidos, que estaban en camas y que me parece que algunos eran enfermos de parálisis cerebral y sus derivados. En estos últimos mi amigo JOAQUIN RUJAS y yo estuvimos en más de una ocasión dándoles de comer e incluso limpiándoles y otras duras tareas. Si existía el agresivo, que en algún momento portaba la famosa vestimenta de camisa de fuerza, pero general mente con mucha paciencia los cuidadores y colaboradores mantenían un estado semitranquilo, porque las voces o los abruptos gestos hacían muy difícil la permanencia de mediana convivencia, ya que o se controlaba o se producía un efecto de reverberación que se influía en otros enfermos en esa estancia, que estaba apartada dentro del pabellón.


Actividad de los Hermanos de San Juan de Dios (frailes)


La paciencia de los frailes Hermanos de San Juan de Dios era total, independientemente de la actividad a la que eran o estaban asignados, realmente desconozco como se asignaban sus tareas, aunque creo recordar que mayoritariamente se mantenían en un tiempo asociados a un pabellón. No recuerdo su número ni sus nombres exceptuando los ya indicados de Antonio Sáez de Tejada, que era uno de los superiores, Ángel Fonseca, que era creo como el relaciones públicas y Rene, el peruano, recuerdo el rostro de alguno mas pero no su nombre, luego existían otros frailes mayores, que tenían cargos y tarea encomendadas y el Padre superior que mi amigo JOAQUIN RUJAS y yo conocimos de forma especial en una cena de Nochebuena, que explico mas adelante, 










            

                            (de Carlos Ragel)



Navidades en  el Centro psiquiátrico de Ciempozuelos  


Como he mencionado, mi amigo  JOAQUIN RUJAS estaba en la idea de hacerse fraile, que fue la razón de ir allí al Centro , por lo que de la relación tan cordial que teníamos , nosotros dos con los frailes , recibimos la invitación de pasar nuestra semana de vacaciones en navidades internados en el Centro, nos asignaron sendas habitaciones  en el Pabellón llamado San Jose, era un pabellón con habitaciones para visitas, y allí que nos vimos  integrados totalmente en el Centro Psiquiátrico, llevando una intensa labor todo el día.

Como he referido una de mis mayoritarias actuaciones fue colaborando con el fraile Rene, que era de tez redonda con gafas muy activo y consiguió material navideño para adornar el pabellón donde el principalmente tenía asignado, supongo, con escalera y diversos medios hicimos una revulsiva caracterización del pabellón engalanando con elementos navideños, y creando expectación y animosidad a los enfermos, en la transformación del pabellón y trayendo recuerdos y añoranzas a los enfermos.

Como forma simbólica realizamos en una pequeña sala una cena navideña, incluso con algún detalle como regalo para unos cuantos, quizás ocho enfermos, algunos con dificultades físicas y también en silla de ruedas, el fraile Rene tenía una cámara, de las de carrete (recuerda lo que estoy describiendo fue hace cincuenta años)  realizo fotos  que  no se si llegue a ver, pero me las pudo pasar ni por WhatsApp , ni por correo,….lógicamente no existían esos medios tecnológicos.

También el día de reyes, seis de enero, había regalos para los enfermos y fiesta con especial comida y durante el periodo navideño abundaron los dulces en las comidas, propios de esas celebraciones.















Cena de Nochebuena con la Congregación de los Hermanos de San Juan de Dios

La sorpresa de la Navidad en el Centro psiquiátrico de Ciempozuelos, fue que  el día de NOCHEBUENA nos invitaron y nos aceptaron en dicha cena con la Corporación de la Orden , presidida por el Padre Prior, una cena con cierta inseguridad por nuestra parte, de mi amigo y mía,  todo en silencio, muy organizado sentados en una larga mesa presidida por el Superior de la Orden de San Juan de Dios, nosotros en uno de los extremos, arropados junto los fraile conocidos, todo ello mientras un fraile leía de uno libro en el atril de pie, oraciones y  gran emoción con saludo al final de la solemne recepción.


Complicaciones en mi relación con el Centro y renovación de actividad


  A continuación, relatare la transitoria anomalía que se suscitó y produjo una drástica interrupción en que yo fuera al Centro Sanatorio Psiquiátrico de Ciempozuelos, lo citare para que sirva como enseñanza en la adversidad, como el desarrollo de los acontecimiento y circunstancia que en nuestra vida nos pueden suceder, con la certeza de que nos ayuden a fortalecer nuestra voluntad y engrandecer nuestra personalidad.

Continuábamos yendo, mis amigas y amigos, a veces se incorporaba alguien nuevo, y los demás con rotación en las visitas, dependiendo de la disponibilidad de cada uno, siempre de forma voluntaria y altruista, ya que jóvenes como éramos dedicar fines de semana a la actividad de entrega para con los enfermos en el Sanatorio psiquiátrico, era una heroicidad por nuestra parte llenando de forma solidaria nuestras vidas de entrega para hacer el bien.

        Pues sucedió que un día recibí en casa de mis padres, donde vivíamos en Canillejas, una carta del fraile Ángel Fonseca, con membrete de la Orden, evidentemente nunca hubiera esperado una carta   del Hospital psiquiátrico de los Hermanos de San Juan de Dios, ya que, seguro que el fin de semana había estado allí, como tantos otros durante mucho tiempo.

        Quede sorprendido como a medida que leía la carta me parecía difícil de creer, se trataba de        indicarme que no fuera más allí , porque consideraban había obrado mal , por causa de que en la hospedería, había devuelto el canastillo de pan que nos habían proporcionado , y había solicitado pan del día, ese  era el motivo para decirme no pudiera volver de nuevo, en ese momento a medida que leía la carta y repasaba todo el bien altruista que había proporcionado  a los enfermos que ya de mucho tiempo los conocía a  la gran mayoría por sus nombres, su vida , su enfermedad, sus deseos y visión de futuro, además de para la multitud de labores  haber llevado a mis amigas y amigos. En fin, aunque helado por el tema, tuve que dejar de ir allí, como consecuencia de la indicación de la misiva, y tristemente todos dejaron de ir.  Todos continuamos con nuestros quehaceres de trabajos, estudios y los fines de semana nos reuníamos para mantener nuestro contacto de formación, con conferencias que concertábamos, visitas algún museo, etc.


        Opte por escribir una carta en la que explicaba porque había solicitado el cambio de los panes que eran duros, de días anteriores, debido a que mis amigas y amigos, algunos venían por primera vez, me lo pidieron. Evidentemente de las enésimas veces que había comido allí, tenía confianza con los de la cocina, y que además hacían el pan, y de manera respetuosa solicité el cambio por el pan del día. Me dieron otro cestillo con pan reciente. Yo no le di importancia a mi petición del cambio del pan, y menos me imaginaba la reacción tan drástica de la Orden bueno nunca esperé reacción alguna, pues supe justificar para que mis amiga@s después de toda la jornada de desplazamiento y dedicación a los enfermos, tuvieran dentro de las posibilidades, lo mejor posible a la hora de reponer fuerzas, que simplemente y como siempre que comíamos allí, era todo el mismo menú que había ese día para los enfermos. Y después de comer continuar con las actividades, para en la noche volver en el l tren desde Ciempozuelos a Madrid, cada uno a su casa, y mayoritariamente como he dicho a Canillejas donde vivíamos.

    Pasado algún tiempo, ¡Oh, sorpresa¡ mis padres reciben la visita del fraile Ángel Fonseca, y posteriormente recibo una  nueva carta, en la que se me pide (tengo las cartas, pero hace años no he vuelto a leerlas, por lo cual los términos exactos son estos más o menos) que vuelva, que podíamos  volver allí, (No quiero inventarme que grado y términos de disculpas y como me lo pedían)

    Y volví, y volvimos para bien de todos y la gran complacencia de los enfermos que mas conocíamos y por mucho tiempo continuamos yendo.

 











(Muchas celebraciones para mantener la ilusión a los residentes en la convivencia con la sociedad, esta es una de ellas)









Homenaje en el recuerdo de mi amigo JOAQUIN RUJAS


Como he mencionado, fue mediante mi amigo JOAQUIN RUJAS, la movida, puedo denominarla así, que supuso en nuestras vidas nuestra entrega solidaria para con los enfermos del Sanatorio Psiquiátrico de Ciempozuelos, regentado y desarrollado por los Hermanos de la Orden de San Juan de Dios

JOAQUIN RUJAS era alto, delgado, muy blanco y ojos azules transparentes, siendo jóvenes trabajábamos, él lo hacía en la Organización Nacional de Ciegos en Madrid, posteriormente en una Mutua de Trabajo o algo así. Vivíamos en la Colonia Margaritas, bloques de Correos y Telégrafos, en Canillejas.

      Tenía varias aficiones una de esta era la creación fotográfica, teniendo en casa de sus padres, todo tipo de elementos para la fotografía, hablo de hace más de cincuenta años, donde las cámaras portaban un carrete para realizar 24 o 36 fotografías, luego el cuarto para utilizar los líquidos  y el  tratamiento de las fotos del carrete, con ampliadora y todo complemento necesario para finalizar del negativo ,la sorpresa de la foto en papel, por ello es por lo que tengo las fotos que conservo.

        Otra afición de mi amigo, era la de las armas, lo que había en aquel entonces: escopeta, perdigones, pistola de ¿balines? que llevaba en la cartuchera en la cintura, un día en Valladolid que habíamos ido varios amigos le preguntó la policía secreta por ello, sin consecuencias , ya que hubo un tiempo que quería ser militar ( Pero se libro de la mili sin embargo y no se opuso) su amigo el banquero si fue a Marina  y  yo fui CAOC en la Academia de  Ingenieros , en Hoyo de Manzanares, haciendo  IMEC.

        Le gustaba la aventura, fuimos de camping varias veces varios amigos, hasta que le entró la fase religiosa, no se bien como, pero la he referido que fue a retiros espirituales, y realizamos las visitas al centro Psiquiátrico de Ciempozuelos de los Hermanos de San Juan de Dios, con su inicial deseo de unirse a la Orden Hospitalaria.

Pero NO, tampoco fue su destino, 

En algún momento por las vicisitudes de la vida, como ya he mencionado, perdimos el contacto, por mi parte formar una familia y como he mencionado ir por trabajo a residir á Zaragoza, posteriormente a Barcelona y finalmente Madrid

        Tras varios años nos volvimos a ver en el Restaurante El Cordero, en la esquina donde estaba el monumento de la Cruz de los Caídos, en Ciudad lineal, a través de una amiga común llamada Gabriela Martin Serrano que vivía en Ciudad Pegaso, y no recuerdo detalles, pues no se si ya estaba con una niña y a su vez yo estaba con mi esposa y  nuestra hija  Una segunda vez nos vimos en uno de los pasadizos del metro, solo ya nos vemos y no sé qué más.

        No volví a saber nada más, hasta que indirectamente, no como ni por quien, supe que ya no estaría para siempre. No sé si algún día, ANA RUJAS, o su madre  leerán este Blog y contactaran  con migo y saber algo más.

Bueno, podría contar tanto… de los residentes y de la cantidad de experiencias y de los personajes más asiduos en convivir con todos nosotros en contarnos sus historias personales, con gran variedad de las mismas , a veces polarizadas según su enfermedad , haciendo que nos enriqueciéramos  en sociabilidad y comprensión  sobre todo con los  que nos eran más próximos para compartir la jornadas en las que estábamos  todo el día.







Jornadas de formación y de reflexión de las enfermedades mentales en el Centro Hospital Psiquiátrico de los Hermanos de Sna Juan de Dios en Ciempozuelos


En la foto estamos parte de mis amig@s, si bien era rotativo y en función de la disponibilidad de cada uno, como ya he indicado, la asistencia y visitas al Centro.

            Hasta ahora solo he citado dos nombres, y me es dificultoso recordar el nombre de cada uno, si bien tratare de citar los que pueda, como vengo diciendo son   más de cincuenta años  y a la mayoría  después de esa fase de mi vida no nos hemos vuelto a ver, bueno exceptuando a Jose Antonio Gonzalo Sobrino (El que lleva gafas de pie en medio), que nos encontramos en  Hanoi ,Vietnam, en un Centro Comercial, cada uno habíamos ido desde Madrid en  diferente excursión y después de tantos años nos reconocimos hicimos foto para el recuerdo.




No he podido comunicar a ninguno la publicación de este blog y la maravillosa foto de todos nosotros, mis amigas y mis amigos, (mi amigo Joaquín y yo estamos de pie en la parte de atrás  , con varios de los Hermanos de San Juan de Dios, el hermano Ángel Fonseca  a la derecha  según se mira la foto y en la parte izquierda , entre mis amigas está el Padre Sáez de Tejada. Cada uno éramos universitarios con distintas especialidades, si quiero destacar a  Antonio Pla Benavent, que está ,según se mira en la foto , a la izquierda de mi amigo Joaquín, pues bien Antonio creo es sacerdote en la parroquia Nuestra Señora del Encuentro en Madrid, Antonio le conocí cuando se encontraba conviviendo con varios jóvenes  que se iban a integrar con el grupo eclesiástico lo Hermanos Blancos, en el piso que en la calle Jose del Hierro ( donde estaba el cine Texas ) en Madrid, de todos estos  jóvenes, con el mismo objetivo, en su día,  no se cual habrá sido la evolución de su vida .


           Espero en mi próximo blogspot poder ampliar todo lo expresado y detallar mas  las distintas partes de mi texto y sobre todo la identificación de mis amigas y amigos que espero me contacten y me  puedan manifestar su opinión y así  me validen  que realice su identificación.


        Mi correo jmfplaza@gmail.com   y mi acceso whatapp 649232192

Jose Manuel Plaza González y  también en LinkedIn (Aunque muy desfasado)


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